Sobre mí

Trimadre,  más cerca de los 50 que de los 30, aterricé en este mundo de la fabricación aditiva de casualidad y he terminado navegando entre resinas fotosensibles.

Cuando de pequeña me preguntaban que querría ser de mayor, nunca imaginé que terminaría con cuatro impresoras de resina fotopolimérica, para mi la resina era el liquidillo pegajoso de los pinos con el que jugaba los fines de semana en el campo. y aunque visto ahora parece que lo que jugar con resinas me viene de lejos, nunca pensé que se convertiría en un estilo de vida.

Tampoco quise nunca ser princesa, lo mio iba más por el periodismo de investigación  y las trincheras… aunque esa es ya otra historia…

Eso sí, siempre he sido muy de aprender y de buscar y de que me cuenten; y escuchar y que me enseñen.

Y en estas estamos; aprendiendo y buscando; y esperando que los que saben más que yo me cuenten y me enseñen… y si te apetece a ti también aprender y escuchar, estás invitado

Sí, esa soy yo, con mis primeras pruebas de resina de pino piñonero
y sí, tengo esa edad en la que las fotos no necesitaban el filtro vintage